Comprar una vivienda es más rentable que alquilar

Vivir en un piso de 90 metros cuadrados supone destinar el 27% de los ingresos familiares si paga una hipoteca y el 40% si reside de alquiler

Alquilar no tiene por qué ser sinónimo de tirar el dinero, pero lo cierto es que a las familias españolas les sale mucho más rentable adquirir una vivienda que alquilar. Concretamente, entre un 20% y un 40% en la mayoría de ciudades, según un informe publicado este miércoles por Century 21 España que, por primera vez, analiza por primera vez la capacidad de acceso a la vivienda de las familias en varias ciudades españolas, en función de su nivel de renta y de su opción residencial.

En España, hacer frente al pago de la cuota hipotecaria no supone, en ninguno de los casos, un desembolso superior a un tercio de los ingresos familiares, el umbral recomendado para poder llegar bien a fin de mes, algo que no se cumple en el caso del alquiler: en Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, los inquilinos se enfrentan a rentas no sostenibles para la economía familiar, con una tasa de esfuerzo superior al 40%. Más allá de esas ciudades, el patrón que se repite en todas es que los inquilinos pagan más que los hipotecados por el mismo tipo de vivienda, lo que conduce a sacrificar renta o metros cuadrados.

Un hogar que adquiera hoy un piso de 90 metros cuadrados en Madrid tendrá que hacer frente a una hipoteca 960 euros al mes, mientras que otro que viva de alquiler pagará 1.419 euros mensuales. Si la renta media de una familia madrileña es de 3.568 euros al mes, ello significa que la primera tendrá que destinar el 27% de sus ingresos al pago de la cuota, mientras que la segunda tendrá que dedicar en cambio el 40%. La que compra se encuentra dentro del umbral recomendado de esfuerzo (como máximo el 33% los ingresos), mientras que la que alquila lo supera con creces y se encontrará con un escaso margen para hacer frente a otros gastos.

De la misma forma, ciñéndose a un desembolso máximo de un tercio de la renta familiar, un hogar en Madrid podrá optar por una vivienda de 110 metros cuadrados en propiedad, mientras que si reside de alquiler tendrá que contentarse con 75 metros cuadrados, 35 metros menos, porque el precio del metro cuadrado en alquiler se sitúa notablemente por encima del de compra. “En este escenario, el alquiler es la opción que menos beneficia, ya que la renta mensual que tendría que pagar una familia por la misma casa excede en un 32%“, sostiene el informe. No se trata de un fenómeno que se dé únicamente en la capital. Comprar una casa de 90 metros cuadrados implica un desembolso mensual entre un 20% y un 40% por debajo de las cifras de alquileres que se aplican actualmente en el mercado.

En el caso de Barcelona, comprar un piso con las dimensionadas ya citadas supone un esfuerzo económico equivalente al 31% de los ingresos –cuatro puntos más que en Madrid y el caso que más se aproxima al límite aconsejado, solo por detrás de San Sebastián–, mientras que si hablamos de alquilar, ese porcentaje asciende al 44%, lo que sitúa a la capital catalana, junto a Madrid y a Palma de Mallorca, entre las tres únicas ciudades donde arrendar “agota el plafond máximo recomendado”, advierte el estudio. Los particulares que quieran ajustar su presupuesto y gastarse menos de un tercio de su renta tendrían que renunciar a espacio y alquiler una vivienda de 65 metros cuadrados, 30 metros menos que si accedieran a la compraventa.

Necesidad de oferta ajustada al poder adquisitivo

España va muy poco a poco acercándose al resto de sus socios europeos y, en los últimos años, el porcentaje de personas que viven de alquiler ha crecido hasta alcanzar casi el 23% de la población frente al 30% de la media europea. Muchos recurren a él como primera vía a la emancipación y también, para tener mayor flexibilidad y menos ataduras. Pero lo cierto es que muchos otros lo hacen porque no tienen más remedio y carecen de las condiciones laborales y económicas para pedir una hipoteca.

“Hoy en día, las principales ciudades de todo el mundo se enfrentan al reto de proporcionar soluciones asequibles y adecuadas para sus habitantes, especialmente en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde es visible un fuerte crecimiento de la población, las opciones de vivienda con precios asequible son escasas”, reconoce el consejero delegado de Century 21 para España y Portugal, Ricardo Sousa.

Para revertir esta tendencia y tender hacia un mercado más equilibrado Sousa sostiene que el ajuste debe venir por un impacto importante en la oferta, más que por medidas “cortoplacistas” como puede ser las limitaciones de precios, que al final, opina, acaban teniendo un efecto contraproducente.

“Para impulsar la oferta, los inversores tienen que apostar por ofrecer alquileres ajustados al poder adquisitivo de los españoles, siendo conscientes de las limitaciones y de lo que es razonable y asumible en cada ciudad”, defiende, porque además, insiste, hay una demanda muy constante y que sigue incrementándose. Según explica, gran parte de los operadores privados en España han venido apostando por el alto standing, las viviendas de lujos y los pisos turísticos, lo que ha hecho que haya mucha oferta en ese segmento y escasee aquella donde se concentra el grueso de familias. De ahí que considere que el sector se encuentra en un momento muy interesante, con grandes oportunidades para que los promotores y socimis opten por diversificarse y por invertir en segmentos medios.

En el ámbito de la compraventa, destaca que con la llegada de las viviendas de obra nueva al mercado, están empezando a registrar los primeros ajustes en la vivienda de segunda mano, lo que permitirá un mayor acceso al mercado a más personas. “En la mayoría de las zonas, la escasez de oferta ha hecho que se inflen los precios de segunda mano y que los propietarios tuvieran expectativas de precios de venta poco realistas, por lo que ya se empiezan a dilatar los tiempos que tardan en venderse un inmueble”, señala.

Fuente: cincodias.elpais.com

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